Apoyar el gasto social y consolidar el ajuste fiscal fueron las razones del Ministerio de Hacienda para pedirle a los presidentes del Senado y la Cámara de Representantes, así como a los presidentes de las comisiones terceras del Congreso, que le den trámite de urgencia a su iniciativa de reforma tributaria (P. L. 118/22C).

El ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, les reiteró a los congresistas que el proyecto quiere fortalecer la tributación de los sujetos con mayor capacidad contributiva, robustecer las fuentes de ingreso del Estado, ofrecer nuevos instrumentos para luchar contra la evasión y la elusión y promover nuevos tributos saludables y de protección del medio ambiente.

¿Qué es un mensaje de urgencia?

Según el reglamento del Congreso (Ley 5 de 1992), el Presidente de la República puede solicitar trámite de urgencia para cualquier proyecto de ley.

Ante tal solicitud, la respectiva cámara decidirá si lo acepta o no, en los siguientes 30 días. La petición de urgencia puede repetirse en todas las etapas de trámite de la propuesta. Ya es claro que será aceptada por la mesa directiva actual.

Existe también el mensaje de insistencia, el cual hace que la iniciativa tenga prelación en el orden del día de debate de proyectos, excluyendo cualquier otro asunto hasta que se vote.

Ahora, el efecto inmediato es que las comisiones económicas se reunirán conjuntamente y analizarán y votarán el proyecto; de ser aprobado en esta sesión, se habrá adelantado tanto el primero como el segundo debate.

Es común que estas iniciativas se voten simultáneamente en las plenarias del Congreso, si alguna corporación la vota primero, la segunda acogerá la mayoría de lo aprobado, y si hay diferencias o proposiciones nuevas se nombraría una comisión de conciliación.

Aunque las reformas tributarias en casi todos los gobiernos se han tramitado así, algunos congresistas han reclamado que el estudio de esta iniciativa no se haga con afán.

Fuente: ambitojuridico.com