Ante la Comisión Tercera del Senado, el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, dijo que los niveles de deuda y déficit fiscal son elevados, los riesgos fiscales son significativos y parte de las demandas sociales deben ser atendidas urgentemente.

Según el documento presentado a los congresistas, la pandemia llevó a que el déficit y la deuda alcanzaran máximos históricos. Por ejemplo, se espera que en el año 2022 el déficit sea de 5,6 % del PIB, con una deuda neta de 56,5 % del PIB.

Así, el ajuste fiscal requerido entre 2022 y 2023 sería el más alto en 30 años.

El pronóstico del marco fiscal de mediano plazo es de un crecimiento del 3,2 %. Sin embargo, el Gobierno cree que hay riesgos a la baja por una amenaza de recesión global, la persistencia de presiones inflacionarias y una política monetaria más contractiva. Ocampo afirmó que difícilmente el PIB crecerá 3,2 % en 2023, se estaría entre 1,5 % y 2,5 %, con el escenario central ubicado preliminarmente en 2,2 %.

En lo favorable, el funcionario dijo que para julio del 2022 el recaudo neto de impuestos estuvo por encima de la meta proyectada por la DIAN, en lo corrido del año se ubica

$ 17.008 mm por encima.

Ahora bien, en materia de demandas sociales, reconoció que después de la pandemia han aumentado las necesidades, y lo reflejó en cifras, como la pobreza monetaria, que se ubica 3,6 pp por encima del nivel prepandemia (2,1 millones de personas en esta condición por encima de la cifra del 2019). Además, está el factor de la inflación anual de alimentos, que en julio se ubicó en 24,61 %.

Por eso reclamó de los más pudientes su apoyo a esta propuesta, a través de la reducción de exenciones a contribuyentes de más altos ingresos.

Fuente: ambitojuridico.com